domingo, 19 de junio de 2011

ORIENTACIÓN

.

.
El día que perdamos el NOS
perderemos el

Norte y el
Oeste y el
Sur
puede que con suerte
NOS veamos en el Este

 

domingo, 12 de junio de 2011

ARCHANDROID

( merece la pena darle al play)




¿Podré alcanzar tu corazón con esta canción?
¿ Podrá guiarte su dulce melodía hasta mi?

Solos y perdidos en la zona ilegal de esta ciudad
¿ Podremos encontrarnos y escapar?

Escucha esta canción,
( quiero que siempre me recuerde a ti )

Huir a toda velocidad
tomarte de la mano,
tenerte cerca 
y hacerte sonreir.






May this song reach your heart
May your ears love the sweet melody
Every note, every chord
I've arranged them for you and for me

May the sound of my voice be your guide
Bring you closer to me
Let us bathe in the noise
Let the love in your heart speak to me

For now, I'll pretend
I'm holding your hand

May this song reach your heart
May this song reach your heart
May this song reach your heart
May this song journey on to you

We met alone forbidden in the city
Running fast through time like Tubman and John Henry
But the time was wrong
Illegal aliens moaned
It's such a pity that the city's just a danger zone
Atomic blues bombing hearts like Iraqis in Babylon
The droid control will take your soul and rate it
Berate, slay it
You hate it and debate it but you don't get caught
And outlaw outrunning the law, ha

May the strings make you smile
May they always remind you of me
For now let's pretend
I'm holding your hand

May this song reach your heart
May this song reach your heart
May this song reach your heart
May this song journey on for you

Neon Valley Street
Janelle Monaée


Gracias Werty






















lunes, 30 de mayo de 2011

HACE DÍAS

Hace días que pienso
que quiero presentirte a mi espalda.
No que desplaces uno de tus dedos
(el que tú elijas) de arriba abajo.
No que la beses despacio.
Ni siquiera que la observes desnuda mientras duermo.

No, no se trata de eso.

Quiero notar como tu mirada la penetra suavemente
sin saber hasta ese momento que estabas detrás.
Sentir un ligero estremecimiento
como el que me produce al salir de la ducha
el agua escurriendo desde mi pelo,
y notar en la nuca,
al recogerlo
el soplo caliente de tu deseo.


Hace días que lo pienso.
Presentirte a mi espalda.

Por eso, desde que lo pienso,
cada mañana,
cierro mis ojos frente al espejo.

lunes, 9 de mayo de 2011

LA MALA FAMA

Hay lugares donde los deseos que no se cumplen buscan inútilmente una última oportunidad. Lugares donde ya no huele a humo de tabaco pero se respira nostalgia y aroma seco a fracaso.

El Bérgamo podría ser uno de ellos. Es un bar de mi barrio. Un local que pocos conocen. O eso prefiero pensar. Un lugar donde lo que menos te apetece es encontrarte con alguien.

Resucita cada noche en la mitad de una calleja oscura ocupando una nave en el patio trasero de una casa vieja de dos plantas. Entre copa y copa alguna vez lo he imaginado lleno de esculturas de hierro: el taller de un artista viejo de esos a los que la edad les convierte en avaros de sus horas, no vaya a ser que el último tiempo que les queda lo malgasten en saludarnos. Será porque algo de esa implacable premura parece impregnar sus paredes.

Entrar en el Bérgamo es como entrar en un decorado del remake de una película de serie B, y es más que probable que cualquiera que lo haga por primera vez, no pueda menos que pensar que va a llenarse de vampiros a cierta hora de la madrugada. Es posible que no vaya desencaminado.

Pero cuando al cabo del tiempo vuelves a entrar, otra noche cualquiera, ya eres consciente de que lo que estás cruzando son las puertas de la mala fama.

Nadie va allí por casualidad. No es un lugar de citas aunque pudiera serlo, ni siquiera de primeros encuentros clandestinos, es simplemente un sitio con un viejo billar y música aceptable donde tomar una copa, o tantas como para cambiar las prioridades de tus sentidos sin temor a no recordar el camino de vuelta a casa.

El Bérgamo es una ruleta de la fortuna sin preguntas ni respuestas. Su único premio es el de poder entrar y salir, de vez en cuando, de entre las sombras.



Como podéis imaginar ese no es su auténtico nombre;  no me gustaría que nos encontrásemos una noche de estas atravesando esas puertas irreversibles de la mala fama.

Ayer mismo, estuve allí.